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COLECTA
A FAVOR DE LAS VICTIMAS
DE LAS INUNDACIONES EN MOZAMBIQUE
21/03/2000
Nuestras
ayudas
Desde
los primeros días de la emergencia, la Comunidad se ha puesto en marcha
para llevar ayuda a las zonas golpeadas por las inundaciones. La larga y
profunda relación con Mozambique ha representado una ayuda preciosa en
estos momentos tan dramáticos: la espesa red de relaciones, el
conocimiento de la gente y los lugares y sobre todo el compromiso de las
mismas comunidades mozambiqueñas nos ha permitido llegar incluso a
zonas particularmente aisladas.
Ésta
es una breve síntesis de las ayudas realizadas hasta hoy.
Calanga
es una zona muy aislada del distrito de Manicha, dónde se han refugiado
muchos prófugos. Hemos mandado ayudas al sacerdote de Manicha, que ha
podido comprar una pequeña embarcación para llegar hasta Calanga con
las primeras ayudas alimenticias. También ha comprado semillas, maíz,
judías, cacahuetes, mandioca, patata dulce y plátanos.
En
Manga han empezado los trabajos de reconstrucción de la casa
para huérfanos, que acoge a unos 70 niños: el 22 de febrero el ciclón
Eline le arrancó el techo.
El
5 de marzo, en presencia del Gobernador de Sofala, salió desde Beira un
barco con 32 t. de ayudas en dirección a Machanga. Se trata de
una de las zonas más afectadas del país (las imágenes de los
helicópteros que salvaron a sus habitantes de los techos de las casas
han dado la vuelta del mundo). El barco, enviado por la Comunidad junto
a los misioneros combonianos, ha sido una iniciativa importante, ya que
ha permitido llegar hasta lugares de otro modo inaccesibles.
Después
de algunas dificultades con los bajíos de la marea, el 7 de marzo, en
presencia del director de Caritas de Beira, se descargó y distribuyó
harina, aceite, judías y jabón a la población de Machanga. La
comunidad ha financiado los gastos marítimos, mientras que Caritas ha
pagado la adquisición de la comida.
La
ciudad de Mambone es una de las zonas completamente sumergida en
las aguas. La población, unas 6.500 personas, ha encontrado refugio
principalmente en la misión de los padres de la Consolación y en las
zonas colindantes.
En
años pasados la Comunidad había ayudado en la reconstrucción de la
salina de Mambone, siempre en colaboración con los padres de la
Consolación.
EL
8 de marzo salió desde Beira el primer camión con ayudas gracias al
compromiso de la comunidad de San Egidio local. Pocos días después
zarpó otro barco. Las calles todavía no eran del todo transitables,
pero con la ayuda de un tractor, logramos hacer llegar las primeras
ayudas: ollas para cocinar, palas, machetes para abrir las calles y
varias toneladas de harina, judías y otros alimentos.
Otro
barco con 35 toneladas de ayudas alimenticias para 7 aldeas de la zona
de Chiloane partió el 17 de marzo. También en este caso, se
trata de una iniciativa conjunta de la Comunidad de San Egidio y la
Caritas de Beira.
Se
han enviado leche y capulanas (prendas tradicionales) a Chibuto
Wenela, dónde se encuentran recogidas más de 10.000 personas.
Además
continúan las distribuciones de ayudas en los barrios más pobres de Maputo:
Polana Caniço, Boane, Liberdade, Matola, Benfica, a las familias que se
han quedado sin techo. Aquí desde hace años las comunidades
desarrollan un servicio de solidaridad con los más pobres, organizando
en particular las "Escuelas de la paz" para los niños.
En
el momento de la dificultad y el dolor, la fidelidad de la amistad se
revela como la cosa más preciosa, que no puede ser barrida ni por la
violencia de las aguas ni por las calamidades naturales.
Todavía
hay necesidad de mucha ayuda:
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En
primer lugar ayudas alimenticias. Las cosechas están perdidas y al
menos hasta diciembre no se podrá reconstruir una situación de
autosuficiencia alimenticia. Se necesitan alimentos de alto poder
nutritivo: sal, azúcar, leche, cacahuetes, galletas de alto poder
nutritivo, harina de maíz.
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Es
urgente el envío de medicamentos, jabón y material para la
desinfección, para prevenir las enfermedades de rápido contagio,
tan difusas en las inundaciones. Y también mantas y vestidos.
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Queremos
ayudar también a reconstruir las viviendas, sobre todo en aquellas
zonas como Polana Canico, dónde precisamente a causa de la pobreza,
las casas de cañas han sido destruidas por la violencia de las
aguas. Y junto a las casas, hace falta reconstruir centros
sanitarios y escuelas.
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Queremos
también ayudar a la gente a mirar de nuevo el futuro con confianza:
por eso hace falta sembrar lo más pronto posible.
para
ayudar
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